Las ideas de equilibrio corporal y equilibrio social en relación al riesgo alimentario

Siguiendo con el autobombo, quería contar que hace unos días tuve la oportunidad de hablar en el IV Congreso del Observatorio de la Alimentación de una etnografía que acabo de terminar muy recientemente, y que trata sobre percepciones de la alimentación y del cuerpo en consumidores de comida ecológica en la ciudad de Barcelona.

Como otros proyectos, esta etnografía surge del grupo de investigación Cuerpos Tóxicos, en el que se hizo evidente que la contaminación alimentaria era un motivo de preocupación mucho más significativa para la población española que otras posibles vías de exposición a la contaminación por sustancias tóxicas y que el consumo de la comida ecológica era una de las posibles maneras de contrarrestar la idea de riesgo alimentario.

La presentación trataba sobre una parte de la etnografía muy concreta que atañía a una noción emic, la noción de equilibrio, que se iba repitiendo a lo largo de las narrativas de los participantes de la investigación, en muy distintas formas. Explicado muy someramente, se puede decir que algunos participantes apelaban a que la comida ecológica les ayudaba a conseguir y mantener un equilibrio tanto físico como espiritual y emocional a través de la elección de unos alimentos u otros en función de los efectos emocionales de cada alimento sobre el cuerpo y la persona. Además, mediante este tipo de alimentación y algunas dietas asociadas, como la dieta alcalina, algunos participantes trataban de mantener un equilibrio nutricional y cuasi-médico, usando los alimentos como medicinas. Es decir, usando cada alimento para producir un efecto sobre el cuerpo en función de las dolencias concretas que se padecieran, para re-equilibrar (es decir, curar) el organismo. Y, finalmente, otros participantes, que no asociaban tanto la comida ecológica con la salud corporal e individual sino con el sistema social y la “salud” del sistema social, elegían comer comida ecológica a través de cooperativas de consumo par re-equilibrar y hacer presión sobre un sistema alimentario, económico y político injusto y desequilibrado. Y, así, intentar equilibrar el sistema alimentario mediante sus prácticas de consumo.

De esta forma, la idea emic de equilibrio devenía una especie de contrario de la idea de riesgo, pues el riesgo se encontraría en el desequilibrio, fuera éste nutricional, espiritual, médico o social. Es decir, tanto individual –corporal–, como social, estableciendo una especie de paralelismo entre estos dos elementos, lo corporal y lo social, a la manera de Mary Douglas (1988), pero con una diferencia: que en esta etnografía se disolvían el uno en el otro, pues el hecho de que las sustancias tóxicas se encuentren acumuladas en nuestro organismo hace que la contaminación interna y la contaminación externa no sean tan distintas y que, por tanto, haya un continuum entre éstas. Por este motivo, en esta etnografía se pudo observar cómo discursos tan dispares como los referentes a la espiritualidad, la medicina, la ciencia, la moral, la política o la economía convivían en los consumidores de comida ecológica sin ser esencialmente contradictorios en la práctica –aunque sí en la teoría política (Homs, 2014)– y quedando todos ellos fijados en la noción de equilibrio a la que todos aspiraban. Así, esa idea de equilibrio devenía una forma simbólica y transversal de significar lo contrario del riesgo alimentario.

Estas ideas se explican mucho mejor en la publicación del artículo para el congreso (Begueria, 2015), que espero se pueda consultar online próximamente. De momento, dejo aquí la presentación de diapositivas, con algunas citas de entrevistas de participantes que pueden ser útiles para entender estas cuestiones. Como siempre, cualquier comentario y/o crítica son bienvenidos.

Bibliografía citada:

Begueria, A. (2015). La comida ecológica en Barcelona: discursos y prácticas en torno a la idea de equilibrio. En Otras Maneras de Comer. Elecciones, convicciones, restricciones. (pp. 632-652). Barcelona: Observatorio de la Alimentación.

Douglas M. (1988) Símbolos naturales: exploraciones en cosmología. Madrid: Alianza

Homs Ramírez de la Piscina, Patricia (2014) Sistemas de regulación de alimentos ecológicos. Procesos de despolitización, en Periferias, Fronteras y Diálogos. Tarragona: Publicacions URV, p. 5579-99.

Cuerpo, riesgo y dispositivos móviles. Otra vez.

El mes pasado se celebró el congreso número 39 de la Comisión Internacional de Antropología de la Alimentación y de la Nutrición cuyo tema, en esta edición, fue “Comida, Internet y Redes Sociales”. Dada la coyuntura, aproveché para “presentar en sociedad” mi idea de estudio sobre las percepciones del cuerpo humano a través de las recientes aplicaciones y dispositivos móviles que miden el riesgo alimentario, y que ya comenté hace un tiempo en este post. La idea es hacer una etnografía que dé cuenta de las ideas en torno al cuerpo humano y sus interacciones sociales a partir de la posibilidad de cuantificar las sustancias tóxicas que uno ingiere cotidianamente.

Desde que empecé a interesarme por el tema, se han ido creando nuevos productos, que no son solamente aplicaciones que miden las sustancias tóxicas en la dieta particular, como Ribefood, o en los alimentos comerciales en general, como Fooducate, o los aditivos alimentarios, como E Numbers. También se han desarrollado dispositivos como este espectrómetro portátil que escanea el contenido de cualquier alimento que tenga delante, o esta jarra, también portátil, que monitoriza lo que uno bebe, estableciendo el contenido del líquido que uno le ponga.

A causa de un pequeño problema de movilidad, no pude acudir en persona al congreso, así que reconvertí mi presentación en un póster que cuelgo a continuación. Si conocéis aplicaciones nuevas o tenéis sugerencias o ideas, no dudéis en hablar conmigo.

 

Un proyecto sobre cuerpo, alimentación y aplicaciones móviles

Desde hace un tiempo, vengo pensando en hacer un proyecto que tenga que ver con algunos de mis temas preferidos: cuerpo, tecnología, alimentación y riesgo.

He estado pensando en hacer un etnografía sobre el uso de aplicaciones móviles que tienen que ver con la alimentación y sus posibles efectos adversos sobre la salud humana. Más concretamente, centrarme en estudiar las prácticas y las percepciones sobre el cuerpo y la contaminación alimentaria a través del uso de aplicaciones móviles que miden el nivel de contaminantes en la dieta o informan sobre el contenido de los aditivos alimentarios industriales. Aplicaciones como ésta.

En las últimas décadas, la tecnología aplicada a la salud está redefiniendo los parámetros de la medicina, de la salud y del cuerpo (ver, por ejemplo, Webster, 2002). Además, la proliferación de teléfonos inteligentes provoca que, en los últimos años, haya habido un importante auge en la demanda de aplicaciones móviles sobre estilo de vida y salud, así como aquellas que ofrecen servicios remotos de monitorización y control de pacientes. Según un informe de Price Waterhouse, el 16% de los norteamericanos ya utilizan aplicaciones móviles de salud, y está cifra seguirá subiendo exponencialmente en los próximos años. No existen todavía datos sobre mhealth (“salud móvil”) para el Estado español, pero la prensa española ya está empezando a hacerse eco de este sector en expansión, dedicando espacios informativos especiales al respecto (como éste o éste, por ejemplo). Las aplicaciones móviles de salud presentes en España son muy numerosas y de temáticas muy diversas (embarazo, ejercicio físico, pediatría, dietas de adelgazamiento, enfermedades crónicas, etc.).

Los análisis académicos sobre aplicaciones móviles de salud son numerosos, especialmente los anglosajones y los de corte sociológico (citados en Lupton, 2012 y 2013), pero no he encontrado ninguno que se centre específicamente en el tema de la contaminación y el riesgo alimentario. Los riesgos alimentarios contemporáneos, por un lado, y el uso intensivo de tecnologías móviles en nuestra sociedad, por otro, pueden hacer que las percepciones sobre el cuerpo humano cambien o se redefinan a partir de estos contextos sociales. Por este motivo, me gustaría reflexionar sobre las nociones, construcciones y reconfiguraciones del cuerpo en nuestro entorno social actual, donde la tecnología forma parte de la vida cotidiana de los habitantes del primer mundo (Castells, 2006; Pink, 2012) y el concepto de riesgo permea, según algunos autores, la experiencia social contemporánea (Beck, 2006; Giddens, 1991; Lupton, 1999).

Mi idea sería abordar esta temática desde la antropología, en la intersección entre la antropología del cuerpo, la salud, la alimentación y la tecnología, haciendo especial énfasis en las nociones que tienen que ver con el lugar que ocupa el cuerpo en este contexto. Teniendo en cuenta la relativa novedad del tema propuesto, la idea sería hacer un estudio preliminar exploratorio en la población española/catalana.

El marco teórico, obviamente, se iría definiendo a partir de los resultados del trabajo de campo y adecuándose a éstos. A priori, me parece que podría ser interesante reflexionar sobre algunas nociones y conceptos del cuerpo, que podrían estructurarse en 3 ejes: el cuerpo cuantificado, el cuerpo contaminado y el cuerpo digital.

El cuerpo cuantificado

  • The quantified self, (tratado, entre otros, por) Deborah Lupton, pero aplicado a la cuantificación de contaminantes corporales, y la relación de esta práctica social con las nociones biomédicas o de la ciencia “nutricional”.
  • Cuerpos dóciles, de Foucault. Este concepto se podría usar para reflexionar sobre las prácticas de auto-vigilancia, auto-monitorización, auto-cuantificación que resultan de estas aplicaciones móviles, y relacionarlo, si cabe, con lo que algunos autores denominan “la sociedad de la vigilancia” (citados en Lupton, 2012).

El cuerpo digital

  • Cyborg, de Donna Haraway, para pensar sobre la relación entre cuerpo y tecnología (¿embodied technology?), especialmente en un contexto en que las tecnologías nos acompañan allá donde estemos y se usan para medir e interaccionar con elementos corporales.

El cuerpo contaminado

  • Embodied risk, de Kavanagh y Broom. Sobre la asunción/naturalización del cuerpo contaminado y la disolución de la noción de piel-frontera (o de naturaleza y cultura).
  •  El cuerpo físico y el cuerpo social, de Mary Douglas. Un “clásico” que puede servir para pensar en como son las reglas sociales de contaminación, en este caso, alimentaria, y si estas percepciones se han visto modificadas a partir del uso de las aplicaciones móviles. Además, se podrá reflexionar sobre como se construye la responsabilidad respecto a la contaminación alimentaria.
  • Cuerpo natural-cuerpo químico, Alicia Guidonet – Natural/trans, Jaume Mascaró. Para pensar sobre la dicotomía entre lo natural y lo transformado, o lo natural y lo artificial/químico.

Obviamente, éstos son solamente unos cuantos conceptos que podrían usarse, sin detrimento de que el trabajo de campo marcará realmente qué es pertinente y qué no.

¡Cualquier crítica, idea, comentario o sugerencia será bienvenida!

Trabajos citados:

Beck, U. (2006). La sociedad del riesgo: Hacia una nueva modernidad. Barcelona etc.: Paidós.

Castells, M. (ed.) (2006) La Sociedad red: una visión global. Madrid: Alianza.

Douglas, M. (1970). Purity and danger: An analysis of concepts of pollution and taboo. Harmondworth: Penguin.

Douglas, M. (1988). Símbolos naturales: Exploraciones en cosmología. Madrid: Alianza.

Emerging mhealth: Paths for growth. (2012). PricewaterhouseCoopers. Consultable en http://www.pwc.com/en_GX/gx/healthcare/mhealth/assets/pwc-emerging-mhealth-full.pdf

Foucault, M. (2009). Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. México, D.F.: Siglo Veintiuno.

Giddens, A. (1991). Modernity and self-identity :Self and society in the late modern age. Cambridge: Polity Press.

Guidonet, A. (2010). ¿Miedo a comer? Crisis alimentaria en contextos de abundancia. Barcelona: Icaria.

Haraway, D. J. (1995). Ciencia, cyborgs y mujeres: La reinvención de la naturaleza. Madrid: Cátedra.

Kavanagh, A. M., & Broom, D. H. (1998). Embodied risk: My body, myself? Social Science & Medicine (1982), 46(3), 437-444.

Lupton, D. (1999). Risk. London; New York: Routledge.

Lupton, D. (2012). M-health and health promotion: The digital cyborg and surveillance society. Social Theory & Health, 10(3), 229-244.

Lupton, D. (2013). The digitally engaged patient: Self-monitoring and self-care in the digital health era. Social Theory & Health.

Pink, S. (2012) Situating everyday life. London: SAGE

Webster, A. (2002). Innovative health technologies and the social: Redefining health, medicine and the body. Current Sociology, 50(3), 443-457.

Analysis of readers’ comments in online newspapers

Last week I attended the joint international conference of EASA and AAA Medical Anthropology Networks. The previous days, the 2013 Medical Anthropology Young Scholars Meeting took place at the same venue, and I presented a paper entitled “Online ethnography in medical anthropology: the analysis of readers’ comments in online newspapers”.

The aim of the presentation was to talk about a particular research technique that I’ve used as part of the research project “Toxic corporality in Spain”. Briefly, the goal of this ongoing project is to analyze the social and scientific discourses about pollution and contamination, as well as the perception of risk, danger and toxicity among Catalan population that has not been highly exposed, intoxicated or diagnosed with an environmental disease. The project employs a mixed methodology approach that includes semi-structured interviews, an online survey and media data analysis.

The aim of the paper was to discuss one of the research techniques used in the study: the analysis of the comments made by readers of digital press on the websites of the major Spanish newspapers regarding issues of atmospheric pollution and food contamination.

Although media researchers are beginning to use the discourse analysis of online reader’s comments for academic purposes, no previous research within medical anthropology that uses this particular source of information was found in the exploratory study for this investigation. Considering the amount of news about risk and toxicity in the Spanish press, and the significant role of mass media and the Internet in the formation of lay knowledge and social perceptions about health and health risks, we decided to use these data as part of the project.

Several methodological and ethical issues rose during the investigation, and my intention during the presentation was to bring up those concerns and discuss them with the audience. Those are clearly not new issues for the anthropological discipline, as many media scholars have long been analysing them, but many medical anthropologists seem to be far away from the Internet as a research tool (or field). It turned out to be a really engaging and fruitful discussion.

The issues we examined had to do with such things as:

  • The advantages and difficulties posed by the (presumed?) absence of the researcher from the field.
  • The lack of traditional indicators for analysis, such as age, gender, economic status or place of residence.
  • The representational capacity of the collected data and its legitimacy.
  • The ethical and methodological issues raised by anonymity and privacy, such as the impossibility of getting informed consent or the definition of news forums as a public space.

The presentation is available here.

Cossos tòxics

Hoy he asistido a una “presentación informal” del proyecto “Cossos tòxics” por parte de la Dra. Cristina Larrea, investigadora principal de este proyecto, que se puso en marcha el pasado mes de enero desde el departamento de antropología de la UB.

El objetivo de dicho proyecto es analizar la percepción social del riesgo respecto a los compuestos tóxicos persistentes y examinar los discursos y prácticas de la sociedad catalana en relación a las enfermedades ambientales.

Las enfermedades ambientales son un tema emergente que previsiblemente va a ser muy importante los próximos años para la salud humana. El doctor Miquel Porta, epidemiólogo que participa en el proyecto, lleva años investigando sobre los efectos de la contaminación ambiental sobre la salud. Entre otras cosas, él argumenta la relación causal entre los compuestos tóxicos persistentes y enfermedades como el cáncer, el Alzheimer, los trastornos endocrinos, el Parkinson o la infertilidad. Por este motivo, la localización geográfica es importante para entender la prevalencia de algunas enfermedades, tal y como explica en este artículo.

La importancia de este tipo de enfermedades proviene de que, en el fondo, tienen que ver con el modelo socioeconómico en el que vivimos y con los cambios sociales que estamos experimentando. Por este motivo, el proyecto Cossos Tòxics me parece interesantísimo. Además, surge en un momento en que el modelo médico hegemónico todavía no ha desarrollado un discurso científico bien elaborado al respecto. Tiempo al tiempo.