Cuerpo, riesgo y dispositivos móviles. Otra vez.

El mes pasado se celebró el congreso número 39 de la Comisión Internacional de Antropología de la Alimentación y de la Nutrición cuyo tema, en esta edición, fue “Comida, Internet y Redes Sociales”. Dada la coyuntura, aproveché para “presentar en sociedad” mi idea de estudio sobre las percepciones del cuerpo humano a través de las recientes aplicaciones y dispositivos móviles que miden el riesgo alimentario, y que ya comenté hace un tiempo en este post. La idea es hacer una etnografía que dé cuenta de las ideas en torno al cuerpo humano y sus interacciones sociales a partir de la posibilidad de cuantificar las sustancias tóxicas que uno ingiere cotidianamente.

Desde que empecé a interesarme por el tema, se han ido creando nuevos productos, que no son solamente aplicaciones que miden las sustancias tóxicas en la dieta particular, como Ribefood, o en los alimentos comerciales en general, como Fooducate, o los aditivos alimentarios, como E Numbers. También se han desarrollado dispositivos como este espectrómetro portátil que escanea el contenido de cualquier alimento que tenga delante, o esta jarra, también portátil, que monitoriza lo que uno bebe, estableciendo el contenido del líquido que uno le ponga.

A causa de un pequeño problema de movilidad, no pude acudir en persona al congreso, así que reconvertí mi presentación en un póster que cuelgo a continuación. Si conocéis aplicaciones nuevas o tenéis sugerencias o ideas, no dudéis en hablar conmigo.

 

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