Discursos sociales sobre contaminación corporal en los medios de comunicación

Y, ahora, un poco de autobombo.

Esta semana se ha publicado oficialmente un artículo en la revista Contributions to Science que hemos escrito en el grupo de investigación Cuerpos Tóxicos (UB), dedicado principalmente a estudiar la percepción social sobre la contaminación corporal en la sociedad española actual. El artículo se titula Social discourse concerning pollution and contamination in Spain: Analysis of online comments by digital press readers. En este trabajo hicimos una revisión de los comentarios que los lectores españoles de prensa digital escribían en los diarios online, especialmente sobre dos temas relacionados con la contaminación humana: por un lado, el tema de la presencia de mercurio en el pescado para consumo humano. Y, por otro lado, la contaminación atcuerpo_contaminantesmosférica en la ciudad de Barcelona. Elegimos estos dos temas, con noticias simultáneas en el tiempo, para poder comparar las percepciones sobre dos vías distintas de entrada de sustancias tóxicas en el organismo humano: la vía alimentaria y la vía aérea.

Efectivamente, encontramos diferencias en las opiniones y discursos sobre los dos temas. Dicho de forma breve y simplista, la contaminación alimentaria era percibida como más grave, más global, más inminente y más letal. Y sus soluciones, más individualmente manejables. En cambio, la contaminación atmosférica, aunque grave, era reivindicada como un problema social y, especialmente, político, pendiente de solucionar. ¿Por qué estas diferencias de percepción, teniendo en cuenta que ambos tipos de contaminación son invisibles para los sentidos primarios? Supongo que la respuesta fácil sería apelar a la famosa máxima de que “somos lo que comemos”, es decir, la idea de que aquello que comemos se convierte en parte de nosotros mismos (Douglas, 1966) y que de ahí provendría la preocupación social por los alimentos que pueden ser peligrosos y las respuestas emocionales a éstos (Douglas, 1966; Lupton, 1996). La pregunta, sin embargo, queda en el aire y convendría hacer estudios más concretos al respecto. Es interesante haber trabajado en este artículo con un epidemiólogo, pues así pudimos ver cómo algunas ideas de los lectores coincidían con el discurso científico actual, como el hecho de que la contaminación alimentaria sea más importante (Porta y Crous, 2005; Gasull et al., 2011) y cómo algunas otras ideas, como que sea más fácilmente manejable de forma individual, contrasta con las evidencias científicas actuales, que ponen de relieve la necesidad de políticas de salud públicas eficaces también en el caso de la alimentación (Gasull et al., 2011; Porta, 2004).

Además de este asunto, en el artículo se discuten temas como la desconfianza ciudadana hacia las instituciones públicas y privadas, la tendencia a la culpabilización del campo político e industrial en lugar de a la movilización social, la percepción social del riesgo en torno a las dos vías analizadas y las pocas diferencias encontradas entre los comentarios de los distintos medios de comunicación.

Hace unas seman1as pudimos hacer una mesa redonda de presentación del estudio en el Ateneu Barcelonès, en la que participaron Cristina Larrea, Miquel Porta y yo como miembros del grupo de investigación, Cristina Ribas como moderadora y Jordi Serrallonga como organizador.

Y aquí enlazo la grabación del acto, para todo el que esté interesado, así como la presentación, ambas en catalán:

Bibliografía citada:

Douglas, M. (1966). Purity and danger: an analysis of concepts of pollution and taboo. Harmondworth: Penguin.

Gasull, Magda et al. (2011): “Empirical analyses of the influence of diet on human concentrations of persistent organic pollutants: A systematic review of all studies conducted in Spain”. Environment International, 37(7)

Lupton, D. (1996). Food, the body and the self. London: SAGE Publications.

Porta, Miquel  y  Marta Crous (2005): “La acumulación de alteraciones genéticas y epigenéticas: un proceso causal clave entre el medio ambiente y las enfermedades de etiología compleja”. Gaceta Sanitaria, 19(4): 273-276.

Porta, Miquel (2004): “Persistent toxic substances: exposed individuals and exposed populations”. Journal of Epidemiology & Community Health, 58: 534–535.

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