¿La ciencia de la belleza?

La última sesión del grupo de antropología del cuerpo del Institut Català d’Antropologia tuvo lugar el pasado 17 de octubre y se estructuró como una sesión de discusión sobre este artículo aparecido en La Vanguardia el pasado mes de agosto. Este artículo, titulado La ciencia de la belleza, explica la importancia de la biología en nuestra predilección por determinados cánones de belleza corporal.

La verdad es que la pregunta que se me ocurre al leer el artículo es ¿de qué hablamos cuando decimos «belleza»? El artículo no responde a esta pregunta, pero es interesante comprobar cómo se basa en algunos supuestos que son dignos de comentar, aunque sea brevemente, uno por uno. Son los siguientes:

  •   Los cánones de belleza son universales y biológicos

Según el artículo, los rasgos que todos percibimos como bellos son iguales en todas las culturas. Si las características de la belleza son universales y provienen de un instinto biológico, ¿no sabríamos exactamente cuáles son? El mismo artículo admite que no se sabe de manera exacta.

El mismo artículo cita dos ejemplos de variabilidad cultural, que enseguida desestima. De todas formas, no es necesario hacer un análisis comparativo entre culturas para darse cuenta de la inexactitud de la afirmación. En nuestra propia cultura occidental, los cánones de belleza han ido variado a lo largo de la historia de forma muy significativa.

  •  La belleza es eminentemente femenina

Según la autora, las mujeres deben ser físicamente bellas para ser elegidas por los hombres. Sin embargo, en los hombres se valoran otro tipo de características como “la inteligencia, la imaginación, la amabilidad”, además de que puedan proveer de recursos necesarios para la supervivencia. En realidad, el artículo habla de “belleza” pero se refiere a belleza femenina.

  •  Equiparación entre belleza, salud y capacidad reproductiva

El artículo argumenta que una persona bella es una persona saludable y, además, biológicamente capacitada para la reproducción. No hace falta discutir mucho este punto, puesto que todos conocemos personas que no son “guapas”, pero sí están sanas y son buenas madres o padres.

  •  La selección natural se realiza a partir de la belleza

Siguiendo el mismo argumento, se entiende que las personas guapas han tenido más oportunidades de reproducirse y más éxito reproductivo a lo largo de la historia. El artículo lo expresa así: “a lo largo de la evolución, quienes se percataban de esos signos [de belleza] y se apareaban con sus portadores tenían más éxito reproductivo. Y todos nosotros, somos sus descendientes” Entonces, si todos somos sus descendientes, ¿deberíamos ser todos guapos y sanos?

  •  Equivalencia entre éxito, belleza y reproducción

El artículo empieza argumentando que cuando vemos a una persona guapa, le suponemos una serie de características personales y sociales. Me parece adecuado poner de relieve que la apariencia personal determina la percepción que los demás puedan tener sobre alguien. Además, es cierto que los modelos publicitarios hegemónicos en nuestra sociedad se basan en asociar la idea de éxito social a la de belleza.

Sin embargo, el artículo, que parte de este supuesto, acaba por asociar la belleza al éxito reproductivo. Lo cual es difícil de justificar empíricamente.

  •  La finalidad del sexo es la procreación

Del artículo se desprende esta idea sobre la que tampoco hace falta una gran argumentación para ver que, en nuestra sociedad, la finalidad única del sexo no es la procreación.

Lo cierto es que el artículo contiene muchos más temas que merecerían comentarse y que se comentaron en la reunión, pero solamente cito aquí una pequeña parte. Gracias a todos los que participaron, puesto que fue una sesión muy interesante.

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